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Desde que en 1892 el Observatorio Cagigal lleva registros de temperatura, jamás Caracas había sufrido un período de sequía con temperaturas tan altas, al punto que las máximas de diciembre de 2009 y enero, febrero y marzo de 2010 son ya récords absolutos para esos meses: 31.9, 31.9, 34.8 y 34.2 grados centígrados, respectivamente.
Varios son los factores que se han conjugado para producir temperaturas tan altas, como explica Mario Iacobacci, climatólogo del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh):
+ Las escasas precipitaciones del último período lluvioso, producto del fenómeno climatológico conocido como El Niño;
+ El anticiclón proveniente del Atlántico norte que desde el 15 de febrero está sobre el territorio nacional;
+ Los leves vientos alisios que han barrido las nubes, y la calima (partículas en suspensión en la parte baja de la atmósfera que este año son especialmente numerosas debido a la cantidad de incendios forestales), que impide que la radiación solar acumulada durante el día escape por la noche.
 
"El Niño" es también responsable de alteraciones en la riqueza natural de Venezuela, como la desaparición del "Relámpago del Catatumbo" o la fuerte disminución del caudal del Salto Ángel, la caída de agua más alta del mundo.

El "Relámpago del Catatumbo" es un fenómeno meteorológico excepcional en el planeta que sólo se registra en la cuenca del río Catatumbo, cercano a la frontera con Colombia, cuyo caudal se ha visto afectado por la sequía.

 
Consecuencias:
La sequía en Venezuela está causando estragos ya que diversos ríos y embalses del país han bajado el nivel de sus aguas en forma dramática como por ejemplo: 
 
*El Salto Ángel, la caída de agua más alta del mundo, ubicada en el sur de Venezuela, ha perdido hasta un tercio de su caudal y es hoy "un hilo de agua" a causa de la prolongada y fuerte sequía que sufre el país caribeño. Desde el pasado mes de diciembre no ha caído ni una gota de agua en el Auyantepuy, la montaña-meseta donde nace el Salto, y esto ha provocado una fuerte sequedad en los ríos de la zona.
 
*Si el río Orinoco alcanzaba en agosto del 2009 13 metros 66 centímetros sobre el nivel de las aguas bajas, considerado el más bajo de la historia, no sabemos en qué nivel se encontrará en marzo de 2010 respecto a aquella medición.
 

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*El caudal del río Caroní, principal fuente para la generación eléctrica en Venezuela, dejó de bajar y comenzará a incrementarse en abril próximo. El río que alimenta a la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar (Guri) se estabilizó luego del impacto en los últimos meses de una severa sequía derivada del fenómeno climático El Niño. el embalse de Guri tiene su nivel más de 10 metros por encima de la cota óptima para la generación hidroeléctrica (240 metros), lo cual descarta la hipótesis de un cercano colapso.
 
*Embalse de la Mariposa: A finales del año pasado, Hidrocapital admitió que el embalse disminuyó al menos en 30% los 8 millones de metros cúbicos de agua que debería albergar, en una superficie total de 54 hectáreas. Las lloviznas aisladas que se registraron los últimos días del mes de enero no tuvieron incidencia en el nivel de los embalses y se dice que su disminución se acerca a 40% aunque esta información no ha sido corroborada. La Mariposa surte en 1,9 milímetros a 14% del Área Metropolitana y los Altos Mirandinos.
 
* Embalse de Camatagua: Datos aportados por fuentes oficiales revelan que el nivel del embalse de Camatagua disminuye diariamente cuatro centímetros y según expertos de la zona, el abastecimiento de agua para el Distrito Capital, Miranda, y parte de los estados Aragua y Guárico sólo estaría garantizado por un promedio de cuatro años si no lloviera.
 
*El río Cura que abastecía a un importante porcentaje de parceleros en el municipio Camatagua, prácticamente se encuentra seco, lo que ha mermado la producción agrícola, en una de las zonas más potentes del Sur de la entidad.
*Asimismo, de los 5 millones de litros cúbicos de agua que almacena el embalse de Tierra Blanca, actualmente sólo cuenta con 100 metros cúbicos lo que ha incidido perjudicialmente, en el abastecimiento a diversas comunidades de San Juan de los Morros.
 
Otro factor de importancia son los incendios. Unas 560 hectáreas han resultado afectadas por cuatro focos de incendios que se encuentran activos desde la primera semana de marzo en el Parque Nacional El Ávila, específicamente entre los municipio Plaza y Zamora, estado Miranda. Ahora el 21/03 se inició otro incendio, a las cinco de la tarde en el sector Estribo Duarte y Cachimbo del parque nacional Warairarepano, ha consumido entre 80 y 100 hectáreas del parque, mientras Inparque maneja una cifra más conservadora de unas 60 hectáreas afectadas hasta el momento.
 
Una alerta ante los intensos incendios forestales que se están generando al sur del estado Monagas, en los bosques de Uverito se quemaron 20 mil hectáreas, significando la pérdida de al menos 20 millones de árboles. El incendio se registró desde el sábado 20 de marzo y tuvo 30% de severidad, cuya incidencia sobre las plantaciones logró reducirse producto de la acción de las unidades de protección forestal de Proforca y las comunidades aledañas.
 

La capa blanquecina que permanece sobre la ciudad de Caracas desde la segunda quincena de febrero, se debe a la alta incidencia de incendios forestales, lo que incrementa las concentraciones de partículas suspendidas en el aire.

Esto en combinación con condiciones meteorológicas específicas de la temporada seca, que originan un fenómeno meteorológico conocido como Calima. la temporada seca se caracteriza por el buen tiempo reinante, donde normalmente se presenta baja humedad relativa, poca nubosidad, escasez de precipitaciones en gran parte del país y vientos relativamente débiles (características que están asociadas a los sistemas de alta presión).

La alta presión produce un debilitamiento de los vientos Alisios (vientos del Noreste) generando una gran estabilidad atmosférica; lo que limita el movimiento del aire en el eje vertical.

Según registros del Inameh, estas condiciones favorecen el incremento de la concentración de partículas producidas por los incendios forestales en la capa baja de la atmósfera, lo que afecta la visibilidad y la calidad del aire de las ciudades y podría estar asociado al aumento de la temperatura dentro de la burbuja urbana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 

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