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Gottfried Knoche fue un médico de origen alemán que emigró a Venezuela en 1840 con el propósito de domiciliarse en La Guaira. Su objetivo era atender la numerosa población alemana establecida en el litoral venezolano. Knoche fue fundador del Hospital San Juan de Dios durante el gobierno del general Juan Crisóstomo Falcón. También fue director del Hospital de La Guaira (1854-1856).

Este médico se hizo conocido por atender a los pobres sin cobrar por sus servicios. Pero su mayor renombre obedece a que durante el siglo XIX inventó una técnica para embalsamar cadáveres. Se hizo famoso porque momificó a familiares y amigos. Hay testimonios de personas que vieron los cadáveres de personas y perros. La técnica consistía en inyectar una fórmula en la vena yugular a las personas que estaban a punto de morir. De este modo, el suero circulaba por todo el cuerpo y momificaba el cadáver, sin tener que extraer las vísceras. Su fórmula garantizaba la conservación del cuerpo durante largo tiempo. Lo curioso es que aún se desconoce en la actualidad.

Se cuenta que en las afueras de la casa permanecía el cadáver momificado de José Pérez, quien fuera soldado durante la Guerra de la Federación y era el encargado de proteger a las demás momias. También se dice que durante el siglo XIX, personajes muy conocidos fueron embalsamados por el Dr Knoche. Entre ellos, se cita a Tomás Lander y Francisco Linares Alcántara. Su actividad generó una leyenda impregnada de misterio y ficción. Según testimonios, Knoche mandaba a buscar los cadáveres que no eran retirados de la morgue del Hospital; los subía a su hacienda a lomo de burro, y luego experimentaba con su fórmula secreta.

Realizaba su labor de momificación en un laboratorio que instaló en su hacienda Bella Vista, ubicada en la ladera Norte de El Ávila, en el sector El Palmar, del Picacho de Galipán. El lugar está ubicado por la ladera montañosa que da al litoral, cerca de La Guaira. A cien metros de la casona tenía el laboratorio o mausoleo donde efectuaba sus experimentos. En su interior, tenía cinco tumbas de mármol y vidrio donde yacían su hija, el yerno, dos enfermeras y, finalmente, el propio Knoche. Cerca de sus últimos días, él mismo dejó la dosis preparada y encargó a su enfermera Amalie Weismann de suministrarle el suero. Amalie fue la última sobreviviente y última en ser momificada, en 1926, con la secreta fórmula.

Desde entonces, las ruinas de la hacienda donde el Dr. Knoche tenía su laboratorio han permanecido abandonadas. Las instalaciones han sido afectadas por el abandono, la vegetación y por la acción de vándalos y estudiantes de medicina interesados en descubrir los componentes del líquido momificador. En la actualidad, hay personas interesadas en rescatar la finca. Ángel Martínez y la familia Burgos -de La Guaira- tienen un proyecto para la recuperación de la hacienda y el mausoleo. Tienen como objetivos: rescatar la memoria del Dr. Knoche y convertir la hacienda Bella Vista en un lugar turístico. Desde hace varios años esperan el apoyo de las autoridades nacionales y regionales para rescatar del olvido a las momias de Knoche. El proyecto contempla la reconstrucción de la hacienda Bella Vista, la recuperación del mausoleo y la recreación de los cuerpos embalsamados en cera, yeso u otro material.

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